fbpx

4F: Intento de Golpe de Estado

«Por lo tanto, debemos reclamar, en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes»

Karl Popper

Esta frase es la conclusión de nuestro LIVE #cooltural con Sofía Vera de Raíz Diversa, sin duda alguna, un motivo de reflexión. Este sendo beta es uno que todos los venezolanos conocemos por diversos motivos, quizás porque hay un 4F gigantesco sobre el Cuartel de la Montaña como si fuera fachada de una catedral, por una gorra igualita a la de los oligarcas/golpistas -lo de siempre- pero con el 4F o por ser un recordatorio incesable por parte del oficialismo para conmemorar el «Día de la Dignidad Nacional«, pero pocos sabemos el cómo o por qué de los acontecimientos para llegar a este día.

La Venezuela Saudita

Para entenderlo debemos retroceder a década de los setenta, en particular al 73′ cuando ocurre el embargo petrolero al bloque Árabe por parte de la OPEP, cuadriplicando el valor del barril de crudo, de este modo ocurre el famoso: «Boom Petrolero».

Una época de bonanza para el país, la cual hace que entremos en una burbuja económica que no corresponde a la realidad de los países vecinos en la región; la mayoría en dictaduras, con hiperinflación y atraso en materia de desarrollo. Para ellos Venezuela era «el primer mundo», «el sueño (sud)americano», Caracas era la representación de las oportunidades; era empleo, seguridad, riqueza, edificios por doquier y grandes autopistas, la ciudad cosmopolita de America Latina.

Comentado esto, el país vivía un momentazo, por lo que Carlos Andrés Pérez (primer mandato) en 1975 decide nacionalizar la industria petrolera bajo el dominio de Petróleos de Venezuela (PDVSA), naciendo así, la promesa de la Venezuela Saudita.

Sin embargo, esta promesa no llego a mucho más que palabras vacías, todo estos años no fueron aprovechados como es debido, no se invirtió en nuevas infraestructuras, ni se ahorró lo suficiente. En definitiva, no se buscó la manera de prevenir las consecuencias de la crisis que existía en el continente, y desgraciadamente la crisis nos llegó.

Crisis de los 80s

Las crisis traen hambre, desesperación, extremismos y agitación. La década de los 80s la iniciamos con una caída del PIB de 4,2%, desembocando en aquel Viernes Negro, y cerrando con broche de oro: el Caracazo (27 de febrero de 1989), que no fue más que un punto de inflexión donde ya no se podía esconder lo que ocurría en materia económica en el país, una realidad callada a voces.

La denuncia constante en los medios por los casos de corrupción en la cúpula política, mientras el hambre y desigualdad aumentaba, haría ver al pueblo que a pesar de ser un país de referencia en la región y estar avanzados en muchos aspectos, teníamos un largo camino por recorrer en términos sociopolíticos, creando un ambiente idóneo para que ocurran los acontecimientos, de este modo, aún siendo injustificables, sean comprensibles.

Así es cómo llega el día, que a pesar de ser un fracaso militar, es un éxito político. El 4 de febrero de 1992 no es solo el día que ocurrió un intento de golpe de estado, fue el momento donde aquel movimiento clandestino llamado MBR-200 fundado una década atrás, pasa a tener rostro, nombre y apellido: Hugo Rafael Chavez Frías, ese instante donde las cámaras de los medios de comunicación le dieron voz a un intolerante, quizás porque querían un cambio en la manera de hacer política -bad idea-, la misma que llevaba 4 décadas turnándose el poder, o por el afán de que alguien asumiera la responsabilidad de aquellos inocentes que perdieron sus vidas por un acto que atentaba contra nuestra democracia.

«Compañeros, lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital»

Hugo Rafael Chavez Frías

En nuestra historia se han cometido infinidades de errores, pero sin duda, un indulto injustificado a un hombre que entendía que el poder se tomaba por las armas, podría ser uno de los más trascendentales para la nación. Una decisión tomada por un Rafael Caldera desesperado por salvar su imagen durante su segundo mandato, pero debemos recordar que paralelamente tenemos un pueblo que vio un mesías, donde solo había un totalitario, el mismo pueblo cansado -aunque no pueda compararse con la actualidad- de la corrupción.

Con esto queremos terminar preguntándote: ¿quién es el culpable? ¿Caldera y su indulto? ¿El pueblo que votó por el cambio? ¿El Pacto de Punto Fijo? ¿La corrupción durante los años de bipartidismo?

La Nota Curiosa

En Caracas habían más restaurantes de gastronomía francesa que en Nueva York. En el país del ron por excelencia y tradición, nos convertimos en los mayores consumidores de whisky e incluso un profesor universitario tenía un sueldo de entrada de $1.400 y ahorrando un par de meses podía comprarse un carro/coche.

Así fue como nadie lo vió venir, porque era la Venezuela Saudita, éramos -y para algunos aún somos- el país de las oportunidades.


Te leemos por aquí, te vemos por Instagram y no se te olvide que hemos dejado el directo con Sofía cargadísimo de información súper valiosa en igtv, aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close

Sign in

Close

Cart (0)

Cart is empty No products in the cart.

platanohay

Aprendemos sobre nuestra cultura venezolana y hacemos terapia de país.